A decir verdad los periodistas de Alicante nos temíamos un verano más bien parco en noticias de fuerte intensidad. Lo que no resulta nada malo para descansar de la intensidad de la actualidad que se suele mover entre septiembre y junio. Pero no ha sido así.
Los aires de la más que palpitante actualidad informativa han traido a colación, en menos que canta un gallo, la
Operación Brugal, que se mueve en el eje Alicante-Orihuela, con imputaciones de presuntos y severos delitos para una serie de políticos,
Joaquín Ripoll, presidente de la Diputación Provincial y del PP de la provincia de Alicante, tres concejales del PP de Orihuela, y empresarios,
Enrique Ortiz, máximo accionista del Hércules,
Rafael Gregori, expresidente de la Fundación Hércules, y
Angel Fenoll, de quien aún estamos esperando, por cierto, que tire de la manta, como prometió a voz en grito al salir del Juzgado de Intrucción Número 3 de Orihuela.
Ahora el Juez ha solicitado la notificación domiciliaria de
Mónica Lorente, alcaldesa popular de Orihuela, y hasta de treinta y nueve personas más, mientras el sumario continúa bajo secreto, al compás que se van filtrando algunos datos que generan inquietud en los afectados y un afán indagatorio lógico, en aras a posibilitar la mejor información por parte de los periodistas, mientras la sociedad busca más noticias que puedan ir clarificando su conocimiento sobre la
Operación Brugal.
Por otra parte el asalto y el robo de la alcaldía de Benidorm va generando una dósis de miseria y patetismo político verdaderamente repugnante, impropio de sensibilidades morales. Lo que debería de ser plenamente compatible en política, aunque con algunos personajes tan chuscos como el propio alcalde de Benidorm,
Agustín Navarro, no parece posible.
Las tensiones y broncas entre el PP, el PSOE y los misteriosos concejales tránsfugas, en un Gobierno de trece tránsfugas contra doce concejales del PP, porque uno abandonó el partido, deja bien a las claras que no parece si no que en política vale todo. Y vale tanto que con la airada marcha de
Maite Iraola, la madre de
Leire Pajín, tras el veredicto de la Comisión de Expertos, que preside un personaje como el socialista
Manuel Chaves, acaba de dejar constancia de la violación del Pacto Antitransfuguismo por los exsocialistas.
Una actualidad dura, compleja, de tensiones y complejidades. Y sobre la que ya se comenta que apenas ha empezado, que tiempo habrá en que el Juez levante el secreto del sumario de la Operación Brugal, y tiempo llegará también en que el PSOE tenga que pronunciarse sobre su candidatura al Ayuntamiento de Benidorm. Tiempos amenos para una actualidad política de envergadura.
Pero, eso sí, afortunadamente, siempre está el Hércules Club de Fútbol que bajo la égida de
Boquerón Esteban Vigo ya ha dado comienzo a la pretemporada, con la expectación de una impecable y extraordinaria afición que sigue los entrenamientos y las evoluciones de sus ídolos,
Tote,
Portillo,
Calatayud,
Femenía,
Farinós, todos, en suma, mientras se van incorporando los fichajes para consolidar al equipo en Primera División, como
Matías Fritzler,
Olivier Thomert, y
Abel Aguilar.
Ya se oye el eco del balón que va a echar a rodar oficialmente en tan solo un mes, que la incansable hinchada herculana espera de forma entusiasta, y que ya sueña con la obtención de sus tres primeros puntos en la Liga de las Estrellas batiendo al histórico conjunto de los leones del Atlétic de Bilbao, los primeros visitantes del
Estadio Rico Pérez el 29 de agosto.